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Entrevista con Andrés Contreras El juglar de los caminos

Entrevista especial

Por Aldair Teutle

El juglar de la información

Situado a un costado de la explanada del zócalo capitalino, justo al inicio de la calle Francisco I. Madero, se encuentra Andrés Contreras, más conocido como “El juglar de los caminos”, activista, compositor y músico.

Con un atuendo blanco de sacerdote, que le regaló un cura que abandonó el catolicismo, un sombrero para el intenso calor y su cámara en la cintura, Andrés encarna el personaje de un juglar informador, con el único objetivo de concientizar a cada transeúnte que visita el corazón de la ciudad.

Su labor está encaminada a evidenciar, de manera auténtica, los problemas coyunturales que se viven en la nación, como también otros hechos exteriores. Lo hace a través de sus composiciones, con letras que plasman la realidad de forma fiel, además de versos muy originales, bien recibidos por la mayoría del público.

Tiene 63 años y, a su edad, desprende energía y vitalidad. Expresa que toda su vida se la ha entregado a la lucha social, producto del enojo causado por todas aquellas cochinadas e injusticias políticas y religiosas existentes en nuestro país.

Los acontecimientos vividos en su infancia, despiertan en él la voluntad e interés por realizar este trabajo. —Leyendo la historia, me enteré que la iglesia ha sido lo peor que nos tocó; yo soy zurdo, por ser zurdo, a mí me golpeaban cuando era niño, en la escuela se burlaban, me amarraban la mano, no me dejaron jugar béisbol porque querían que a fuerza tirara yo la pelota con la mano derecha”.

“A consecuencia de eso, me amargaron mi niñez, y preguntaba que quién metía esa idea idiota de que por ser zurdo, me tenían que amargar así, ningún maestro me lo quiso decir, lo tuve que revelar yo solo; descubrí que fue la iglesia, porque un día, enseñándome catecismo, persignándome resulta que con la izquierda no, porque era la mano del diablo, la siniestra, ahí entendí yo, quien metió esa idea”.

Desde ese acontecimiento, su indignación creció para jamás cesar. Se declara en contra de la iglesia y sus representantes, más no de Dios.

Siendo un juglar de los caminos, ha recorrido diversos sitios del país, desde su natal Mexicali, en Baja California, hasta la Ciudad de México, donde se ha instalado porque existe mayor facilidad de difusión para su música, ya que en provincia no es fácil.

Bajo el semáforo peatonal, al borde del andador más transitado de la urbe, con su característico ambiente agitado y vivaz generado por el vaivén de los andantes y sus variados ruidos, está el punto donde lleva a cabo su actuación, añadiendo así más contraste al que nos tiene acostumbrado el centro histórico.

Frente a Andrés, unos carteles se encuentran, en ellos están escritas sentencias y frases breves, que al leerlas invitan a reflexionar. Sumado a eso, de fondo se escuchan las canciones realizadas por él, emanadas de una grabadora.

Ahí mismo, cuenta con los discos que ha producido para su venta, cuyo precio es de 20 pesos. El primer trabajo que grabó fue en 1970, pero no pudo ver la luz pública. Años después, comenzó a grabar en casetes y actualmente, dichas autoproducciones suman ya catorce.

Como dato interesante, Andrés aprendió y ha hecho todas sus composiciones sin haber estudiado música. Su trayectoria como cantautor consta de aproximadamente 40 años.

Sus composiciones también han llegado al cine, cuando el cineasta y locutor Olallo Rubio lo invitó a colaborar en el documental “Gimme the power” (Dame el poder), del año pasado, protagonizado por la banda de rock Molotov, donde Andrés participó con la canción “La jaula de oro”.

Inició a trabajar como agricultor, aquí en México y Estados Unidos, también estuvo en la sastrería y carpintería, así como el comercio. Inclusive incursionó cuatro años en el ejército y cuatro en la policía, con la intención de aprender nociones básicas sobre las armas por si algún día se iba a una guerrilla.

Tuvo que prepararse para hacer las actividades que realiza, desde conocer la constitución, los derechos y cómo ejercerlos. Ha sido acusado de difamación, disolución social, injurias a las autoridades, incitación a la violencia y al terrorismo, y hasta contaminación audiovisual.

—Para llegar a esto no se puede andar improvisado, tiene uno que saber muy bien, porque cualquier cosita que se le vaya a uno, fracasas. Llevo más de 50 encarcelamientos, miles y miles de amenazas de muerte, tanto aquí como en varios estados de la República, entonces no es nada sencillo hacer esto”.

A lo largo de los años, sobrevivió a diferentes situaciones adversas, logrando salir avante en todas. En base a su experiencia y conocimiento, comenta que está en condiciones de debatir exitosamente ante cualquier persona de cualquier grado académico y con argumentos defender lo que hace.

Como ejemplo señala: —En días pasados, llegaron varios sacerdotes, acompañados de unos 50 estudiantes de la universidad Anáhuac y de la Marista, y aquí llegaron a amenazarnos y luego se pusieron a rezar; nosotros sólo les contestamos con la canción del cura violador, y estábamos ahí bailando, uno de los curas, aunque se encontraba rezando, no se pudo aguantar la risa.

Muchas veces y dependiendo de la canción, llega a ser criticado, incluidas las personas que se llaman de izquierda, sin embargo, está consciente que su labor implica enemistades y conflictos continuos.

Le agrada bastante cuando algunas personas se acercan a reclamarle, llamándole charlatán, lo que le hace dialogar y tomárselo tranquilo. En el fondo, sabe que gran parte de eso, se trata de gente ignorante.

Desde su perspectiva, el causante de la situación en la que nos encontramos es la educación: —La educación que se imparte en México no se fundamenta en los últimos avances del progreso de la ciencia como dice la constitución, no combate la ignorancia, la superstición ni los prejuicios y el fanatismo; entonces, un pueblo así, solamente puede ser un pueblo pendejo.

Es así como Andrés, el juglar de los caminos, frente al flujo incesante de paseantes, capta la atención. Individuos y turistas por igual, oyen sus canciones y los consejos que brinda para que el pueblo despierte del letargo que lo aqueja.

En algún momento, cuando caminen por la calle de Madero, podrán encontrarlo y echar un vistazo a su Importante acción informativa, del que se siente orgulloso.

Andrés Contreras

El juglar de los caminos.

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